TORRE MORISCA DE PATERNA

 

 

 

 

Está sobre un cerro que domina al nordeste de la población, excelente atalaya que permite ver grande extensión de toda la huerta de Valencia hasta el mar y el litoral valenciano desde Sagunto hasta Denia. Existía a su alrededor un recinto murado, cuyos cimientos se descubrieron en 1.911, en lo que es hoy calvario, donde hubo edificación moruna. Esta torre ya desmoronada en un almenado, aún conserva los robustos soportes de sus derruidos matacanes. Sus gruesos muros cilíndricos son de un conglomerado que los siglos han endurecido como la piedra. Se entra por un orificio sustitutivo de la puerta tapiada que tuvo en arco de herradura en el piso principal, por medio de escalera de mano o de cuerda, pues la planta baja hace de sótano, sin escalera de descenso. En la segunda estancia hay escalera embebida en el espesor del muro, de peldaños estrechos y desmoronados, que hace ya difícil la ascensión a lo alto, y terraza, que domina bello panorama. El arquitecto provincial M. Cortina niega que sea obra romana, como algunos pretenden. Mide 78 palmos de altura y 54 de circunferencia, y 11 de espesor de sus paredes (1).

 

Jugó un importante papel en la Reconquista patria del siglo XIII.

 

Su primer propietario cristiano fue don Artal de Luna y luego perteneció a los poderosos duques de Segorbe y al marqués de Miraflores, y después al Ayuntamiento, que la cedió al Ejército, a condición de conservarla como monumento arqueológico.

 

En septiembre de 1.897 cayó un rayo en la torre, causándole algunos desperfectos, matando a su guardián e hiriendo a otros habitantes de ella.

 

 

(1)   Castillo donado por Jaime II, en franco elodio a perpeyuidad, en 1.279, a Artal de Luna y sus descendientes. De la fortaleza quedó una torre.

 

 

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