CASTILLO Y TORRE DE ALACUÁS

 

 

 

 

Castillo - más palacio que fortaleza - de grandes proporciones que por ser tipo de las mansiones señoriales valencianas de los siglos XV y XVI, así como por su gran porte, claustro gótico y las cuatro robustas torres que lo flanquean, es considerado como uno de los más importantes de la región. Forma manzana con la iglesia parroquial en comunicación con ella y tribuna patronal. La puerta de entrada es de sencillo arco de medio punto, formado por largas y ajustadas dovelas, desnudas de toda ornamentación. El severo vestíbulo se abre, por medio de un arco muy ancho y de atrevida construcción, sobre el patio deslunado que es claustral de arte ojivo, resultando más apuntados y pequeños los arcos de la galería superior que los de la planta baja, que son de mayor altura y rebajados. Los muros se construyeron de buena sillería; la escalera, también de piedra, y los salones superiores, con magníficos artesonados de labrada madera al estilo renaciente. Los cuadros que cubrían los muros desaparecieron ya; más no así los zócalos chapados de azulejos mudéjares de verdadero mérito. El piso de la galería principal lo pavimenta un desordenado conjunto de azulejos antiguos de todas las épocas, dibujos y tamaños, por causa de torpes reparaciones, destacándose alguno heráldico con tres coronas. En los cuatro ángulos del cuadrado edificio sobresalen los mentados torreones, rematados con almenas, y las fronteras que los unen lucen en lo alto galería de pequeños ventanales.

 

Construyó este castillo feudal Luis Pardo de la Casta, primer conde de Alacuás, ya mediado el siglo XVI. El señorío de Alacuás fue en el siglo XV de la estirpe cordobesa de los Aguilar; luego pasó al aragonés Aznar Pardo de la Casta, y finalmente al marqués de Manfredi. Después lo adquirió un particular para vender los artesonados.

 

Posteriormente, en 1928, la prensa valenciana clamó contra el desmedido afán de destrucción por deseo de lucro de los de abajo e indiferentismo lamentable de los de arriba. Varias revistas y diarios dieron la voz de alerta referente al abandonado monumento nacional de Alacuás al derrumbarse uno de sus cuatro torreones y la escalera del palacio-fortaleza y amenazar ruina otros sitios de la misma.

 

 

 

 

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