CASTILLO DE DENIA

 

 

 

 

Es castillo de origen romano y de importancia mora. Como cabeza de reino árabe de taifas, y por su estratégico emplazamiento marítimo, necesariamente había de ser el de Denia un fuerte castillo.

 

Denia quiso rendir a Jaime I, contando con sus muchas gentes  y fortaleza de su castillo. Lo que pasó es que el rey firmó una tregua a los de Denia, que no terminaba hasta 1.245, en que en Valencia, en 4 de febrero, facultó al noble Carroz, señor del castillo de Rebollet, para ciertos establecimientos en  de casas, tierras, hornos, molinos, etc. Y el rey moro Aben Zeyan, viendo acabarse a los nueve meses su dominación, desamparó a Denia, que se entregó ya a los cristianos. Y allá fue don Jaime a disponer su buen gobierno, dándole la legislación valenciana para la justicia civil y criminal, archivo de Denia, y liberal franquicia a los moradores de la villa ante don Ximén Pérez Carroz y los infantes de Aragón y Portugal, don Hernando y don Pedro. Jaime II donó Denia a su hijo el infante don Pedro, en 1.323, no el rey don Pedro, a su hijo el infante Pedro, como dijo Viciana. En Navidad de 1.356, el rey don Pedro, desde Aviñón, ante el Papa y colegio de cardenales, erigió Denia en condado, teniendo este castillo don Alonso de Aragón. Del infante don Alonso, muerto sin descendencia, , pasó el condado de Denia al infante don Juan, por mandato del rey don Alonso, en 20 de octubre de 1.417, y éste lo donó, con real licencia, al conde de Castro don Diego Gómez de Sandoval, adelantado de Castilla, en 1.431. Siendo del duque de Gandía y marqués de Villena, medró Denia, recordando sus esplendores romanos, godos y árabes, cabeza del reino muslime, y los Reyes Católicos elevaron a marquesado el condado de Denia, en favor de don Diego Gómez de Sandoval, y a principios del siglo XVII fue del duque de Lerma, don Francisco de Sandoval. Cuando, ya en 1.612, se concedió a la población el título de ciudad, revivió la importancia de su castillo. Aquí se retiró el conde de Mélito, virrey de Valencia, en 1.520, durante las Germanías. A comienzos de la guerra de Sucesión jugó importante papel cuando el bombardeo de la armada del archiduque de Austria, en agosto de 1.705, y la proclamación, en Denia, de don Carlos como rey de España, en contra de Felipe V, quien, tras de apretados sitios, rindió, al fin, la fortaleza en noviembre de 1.708. Así es que a la sombra de este castillo puede decirse que comenzó y finalizó aquella cruenta guerra civil de la historia de España, de más de tres años de horrorosa lucha fraticida, en la que resultó Denia, como Játiva, , victima de su importancia militar, cuando el primer Borbón derogó los fueros del rey Conquistador. En 1.812 tomó este castillo de Denia el ejército francés, al hallarlo casi sin guarnición. A fines del siguiente año lo recuperaron los españoles. Más tarde fue mejorado; pero no llegó a ser hostilizado por las partidas carlistas. Y a principios de 1.859, por Real Orden, se acordó su demolición, vendiéndose a un labrador el solar que había sido regado con sangre de héroes; y pasaron al olvido estos gloriosos muros.

 

En julio de 1.941 se publicó un estudio que se había hecho y que es el siguiente: En extremo occidental del Monzó, montaña marítima, se encontró restos de muros construidos de piedra sin argamasa, en el recinto rectangular de 150 metros; fortaleza anterior a la dominación romana y ya con torreones flanqueantes. Y restos de la fortaleza árabe. de la que se recogen descripciones de El-Edrisi.

 

 

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